Cuidados de las Plantas

Plantas de Interior

Cuidados de plantas de interior

La verdad, no existen las “plantas de interior”. Las llamamos así porque están dentro de nuestras casas, decorando y entregando vida a nuestro hogar. Por lo general, son plantas de origen tropical, que en otros países están a la intemperie, disfrutando la humedad ambiental y el clima. Acá en Chile y, más aún en Santiago, debemos mantenerlas al interior para entregar humedad, temperatura apropiada y evitar el sol directo.

Es importante mantener este tipo de plantas como shefleras, ficus, dracaenas, filodendros, spathyphillum y otras, al interior de la casa para aclimatarlas de pequeñas. Por este motivo, sugerimos los siguientes cuidados especiales para que sus plantas se mantengan sanas y hermosas:

Humedad ambiental: Debemos proporcionar una alta humedad ambiental pulverizando su follaje con agua. Se debe realizar cada 15 días, y cada siete en invierno en caso que haya calefacción.

Riego: No existe una regla que podamos decir la periodicidad del riego, ya que éste varía según el tipo de tierra, material del macetero o jardinera, la clase de planta y temperatura del lugar. Lo ideal es introducir el dedo en la tierra antes de regar para sentir la humedad cercana a las raíces.

Es muy importante que los maceteros tengan SIEMPRE “orificios” para que escurra el agua y así evitar que las raíces se pudran.

Fertilización: Es una labor muy importante ya que las plantas en el interior se estresan con facilidad, por ello, debemos mantenerlas con todos los elementos o nutrientes necesarios para desarrollarse de manera sana. Para ello aconsejamos aplicar a todo el follaje el fertilizante Phyllum cada 30 días en dosis de 2,5 cc por 1 litro de agua.

Desinfección: La plaga más común de las plantas de interior son las conchuelas y chanchitos blancos. Ambos son insectos succionadores de savia, muy perjudiciales para las plantas de interior, ya que las debilita y, a la vez, deterioran su aspecto ya que atraen un hongo que forma un especie de “hollín” en sus tallos y hojas, llamado fumagina.

Para eliminar la plaga se debe aplicar en el follaje un insecticida para el jardín y repetir a los 7 días. Se recomienda sacar la planta al exterior ya que el producto es un tóxico que requiere un lugar ventilado.

Una vez controlado el insecto, se debe aplicar en todas las hojas el fungicida Fumagina, en dosis de 10 cc por 1 litro de agua.

Iluminación: Lo mejor es la luz natural, es por eso, que debemos acercar las plantas a la ventana y tratar de rotarlas en 360° para que reciban los rayos solares por todos lados.

Las plantas variegadas requieren más luz que las verdes. Los cactus al interior, siempre estarán mejor en lugares más iluminados.
Las plantas, por lo general, se comportarán mejor cuando están todas juntas, no aisladas, de esta manera, forman su propio microclima y se desarrollan mejor que solas.

Trasplantes: El sustrato debe ser una mezcla de tierra para maceteros, Arena de Lampa y Humus Lombrisol. Esta mezcla puede ser 3:1:1, quiere decir 3 partes de tierra para maceteros, 1 de Arena de Lampa y 1 de Humus Lombrisol.

La tierra de maceteros, nos proporciona estabilidad y nutrientes.

Arena de Lampa: Drenaje

Humus Lombrisol: Nos aporta materia orgánica y elementos necesarios para el buen establecimiento radicular.
Después del trasplante aconsejamos poner sobre la tierra corteza decorativa para prevenir la aparición de malezas, de esta manera, se mantiene la humedad en el sustrato, aportando un toque rústico a los maceteros, evitando que se vea la tierra.